Escuela de Sumisas y Dominatrix

Escrito por Super User el . Publicado en Uncategorised

La Escuela de Sumisas, es algo creado por mí y único desde hace ocho años que empecé tanto con sumisas como con parejas, nunca con hombres solos. Para tal cometido derivo los sumisos a otras Dominas con las que tengo relación.

Es cierto que la sumisión libera, pero cada persona es un mundo y siente de manera diferente al ser sometid@ en un modo y una forma. Recuerda que vienes a la Escuela a aprender y a entregarme tu libertad, independientemente si tienes o no Amo y este quiere que vengas a la Escuela. Si eres novata te guiaré para conocer tus límites y sino, partiremos de ellos, y te prepararé y ayudaré a superar ese umbral, me verás disfrutar cuando te mire a los ojos, y vea en ellos la expresión de tu entrega, que es lo que me revela que he sacado la sumisa que llevas dentro y hemos conseguido dejar fuera a la persona que lo traía, en ese momento me enorgullezco de ti... y de lo poderoso que me haces sentir.

Imagino, que no hace falta que te diga que en una Escuela para Sumisas y se ejercen practicas de BDSM. No se practica ningún tipo de sexo convencional, no ejerzo ni lo hice nunca, la prostitución, así que espero de ti todo el respeto que merezco.

Para que lo que hacemos sea BDSM , las clases han de acogerse a sus tres normas básicas:

  • Sensatas
  • Seguras y
  • Consensuadas.

Por lo que cuando decidas solicitarme una clase debes escribirme para solicitar el cuestionario (confidencial) que tengo elaborado para conocer lo más posible sobre tus límites, motivaciones, fantasías y estado de salud. En caso de no ser posible que me envíes el cuestionario por mail, por falta de tiempo (estar de paso por Madrid, por ejemplo), lo haremos juntos en la sala antes de la sesión.

Encontrarás en él la mayoría de las clases que se imparten y me atendré a tus límites, y aunque tendré en cuenta tus fantasías y estoy abierto a aceptar alguna sugerencia , no te aceptaré un guión de la clase, ya que yo la dirigiré según estime conveniente en cada caso.

Antes de la primera clase mantendremos una tranquila charla, para contrastar opiniones, aclarar dudas sobre el cuestionario y por supuesto ir rompiendo el hielo, para mí lo más importante es conocerte lo más posible antes de empezar.

Tendrás tiempo para ducharte antes y después de la clase con suficiente tranquilidad. La clase mínima es de hora y media, porque para mí es imposible establecer un desarrollo natural en menos tiempo.

Si tras las dos primeras clases, vemos que puedes convertirte en una de mis sumisas habituales, estableceríamos según tu disponibilidad otro régimen de tributos más asequible para ti.

No acepto regateos, no me gusta hablar de dinero, así que evítalo, aquí tienes toda la información que necesitas, salvo que haya alguna duda. o sea necesario hablar de más o de la participación de algún/a colaborador/a. Cuando llegues, encontrarás un sobre encima de la mesa destinado al tributo.

Solicita sin compromiso tu primera clase GRATUITA de sumisión. 

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¿Cómo sería la primera clase de iniciación de una sumisa?

Lo primero que debemos de tener claro, es que es necesario establecer un escenario adecuado entre el Amo y la sumisa no iniciada y respetar las reglas de oro del BDSM: Sensato, Seguro y Consensuado.

Las tres formas principales de relación: B/D (Bondage y Disciplina); D/S (Dominación y sumisión) y S/M (Sadismo y Masoquismo) Nosotros nos centraremos en D/s, Dominación y sumisión.

Las dos partes se han comunicado su rol, mediante mensajes, chat o una quedada anterior, comunicar el tiempo habitual para cada clase, ceremonias, rituales, gustos, límites, experiencias, preferencias, vestuario, compatibilidades, incompatibilidades, necesidad de protecciones… y todo lo necesario que deben de conocer ambas partes, porque no olvidemos que todo esto es un juego de rol y es necesario el conocimiento por parte de Amo y sumisa.

En una primera sesión, hay una cita previa de conocimiento por ambas partes, y si esta cita se realiza en un local públicamente mejor que mejor, ya que algunas de las partes, puede tener otro concepto, ideas o incluso no estar a gusto con la otra persona y es el escenario ideal para cortar, lo que no debió de haber empezado, y es mejor elegir el anochecer, para que la propia luna sea nuestro cómplice y tengamos relajadas nuestras defensas, activadas por el día; ya que hablaremos de muchos temas, incluyendo las clases, rituales y por supuesto haber dado el consentimiento mutuo.

En esta y en posteriores clases, la sumisa ha de tener claro que se entrega de forma totalmente libre y voluntaria y que en cualquier momento se puede dar por finalizado el entrenamiento, sin tener que resarcir ni dar explicaciones a la otra parte.

En cada clase, la sumisa, se entrega al Amo, por el periodo que marca el horario de cada clase

La inexperiencia hace que aquello que se ha visto por internet o en películas y que ha llevado a la sumisa a un alto grado de excitación, haga aventurarse en querer vivirlo todo con demasiada intensidad. Es un grave error que puede hacer que la sesión sea un tremendo desastre, olvidándose de las películas, ya que en muchas ocasiones la realidad, supera la ficción y hay que tener muy claro que no es lo mismo ver que sentir, en una sesión real no hay mandos a distancia.

En la sesión de iniciación, es necesario cuidar la imagen por ambas parte y olvidarse de otras figuras que puedan nublar los sentidos como es el alcohol sin medida o las drogas; no deja de ser un juego de rol y una vez se marcan las reglas, los jugadores, han de someterse a las mismas.

El respeto es sagrado y los límites, se cumplen; así tendremos una sesión para recordar gratamente y no pensar en ella como si hubiera sido un suplicio. Utilizando un lenguaje inteligente, conoceremos de la sumisa sus expectativas, límites y le comunicaremos que la realidad es a veces diferente y para saber si algo excita, es necesario probarlo y no se puede decir que no a lo que no se conoce.

En este escenario, es el Amo quien ha de poseer una probada experiencia y tiene entre sus manos a una sumisa no iniciada que quiere saber todo, experimentar todo tipo de práctica y de realizar sus sueños más morbosos que le excitan, con lo que es necesario no ser severo, estar muy atento al lenguaje del cuerpo y estar atento a los gestos corporales, preguntando en todo momento lo que va sintiendo o experimentando la sumisa, sus límites y avisándola en todo momento de lo que va a suceder a continuación.

Para el Amo, esta sesión de iniciación, es un reto y una responsabilidad, porque dependerá de su expertis, la vivencia positiva o negativa para la sumisa y la continuidad de las clases o de su entrenamiento, con lo que hay que estar continuamente preguntando si le gusta o podemos ir subiendo los límites y experiencias, sobre todo cuando empezamos con el spanking erótico; pudiendo dejarse el juego si alguna de las partes no está conforme.

La vestimenta a llevar en clases ha de ser por parte del Amo, sobria, elegante, tipo traje, cuero o una vestimenta adecuada de código, evitando excesos, adornos o similar.

La sumisa, en la primera cita es conveniente que lleve ropa informal, siendo lo idea una blusa blanca y una falda negra sencilla, la ropa interior, medias y ligueros acompañaran la vestimenta para el disfrute del Amo y en la primera clase, llevara una túnica nada mas o ropa de código que supervisara el Amo, no hay que olvidar que es un juego elegante y perverso a la vez, siendo la vista uno de los sentidos que despertaremos.

Lo habitual muchas veces, es que la sumisa, se deja guiar por otros sentimientos y deposita la confianza, en alguien no experimentado, con lo que el ritmo y los límites dejan otro sentimiento en la sumisa.

Es crucial, fijar una palabra que no tenga nada que ver con el lenguaje habitual, en donde ambas partes dejen de continuar con la sesión, y esto es aplicable durante toda la relación,

Lo ideal es buscar una palabra, no habitual en la relación como un color o el nombre de un electrodoméstico, ya que nunca olvidemos que esto es un juego y en cualquier momento, por cualquier circunstancia, se ha de dejar por completo, personalmente yo utilizo la palabra frigorífico” o “amarillo”.

Es crucial ir a esta primera clase de iniciación, con la fantasía en la cabeza, da igual lo extraña, perversa o extravagante que sea, ya que el objetivo es disfrutar del rol.

Por supuesto que hablaremos de las posiciones básicas que debe adoptar una sumisa, y aunque no existe un protocolo en cuanto a la posición que debe de adoptar una sumisa cuando está delante de su Amo, ya que carece de importancia, y serán tanto el Amo como la sumisa, quien ira definiendo las formas y posturas que más les agraden.

En una primera clase, ensayaremos las habituales y clásicas como son la espera de rodillas, con las manos detrás de su nuca, espalda o apoyadas en los muslos, en ese caso siempre con las palmas de la mano hacia arriba, estirada boca abajo en el suelo, y de pie con la cabeza mirando al suelo y las manos en sus laterales o entrelazadas detrás de las nalgas.

Es crucial que en cualquier situación, que la sumisa adopte, siempre ha debe mostrar respeto hacia su Amo, su mirada se dirigirá al suelo, hasta que el Amo, decida si quiere que lo mire o no.

En esta primera sesión, tendremos también una escena donde la sumisa, ejercerá de sirvienta, cuidando su vestimenta y su postura para sentarse cuando haya servido al Amo y practicaremos ataduras, azotes y vela, fijando de antemano las reservas y límites de la sumisa.

Puede haber sexo, si se pacta de antemano ante las partes, pero en el juego de la sumisión, todos los componentes y variantes son amoldables a los gustos de los dos y solo está la máxima de que la sumisa ha de acatar todos los deseos y gustos del Amo.

Si da tiempo, ya que las sesiones suelen tener una duración de hora y media, podemos hablar en la clase sobre , preservativos, lubricantes, lencería, juguetes eróticos de sado, la importancia dela higiene, limpieza y cosmética erótica y por ultimo terminaremos con aceites y cremas, ya que a última media hora se destinara a conocer el cuerpo de cada uno, tanto por parte del Amo, como por la sumisa.

El ser Amo Mentor, no conlleva relación sexual, ya que como es normal, la sumisa llevara a su pareja a las clases y deberá de consentirlo su pareja, indicándole al Amo Mentor, limites ajustables.

En cuanto al precio de las clases lo normal es aplicar una tarifa de entre 30 a 50 euros que estará normalmente supeditado a los alumnas por clase, no pudiendo nunca ser una clase de más de 7 alumnas y 10 euros menos para los acompañantes.

Es complicado detallar como es una sesión de iniciación porque cada sumisa es un mundo y para gustos colores, en ocasiones además viene acompañada de su Amo o pareja, con lo que hay que establecer un adoctrinamiento más personalizado, una vez que se valoren gustos, límites y escenarios; pero lo habitual es el adoctrinamiento en cuanto a maneras, vestimenta y habilidades para dar satisfacción al Amo.